«Hay que ser desmesuradamente revolucionario en l. a. creación, y quizá pagar el precio de esa desmesura.
Sé que vale los angeles pena.» Julio Cortázar

Bestiario es el primer libro de relatos que Julio Cortázar publica con su auténtico nombre. Pero no hay en estas ocho obras maestras ni el menor balbuceo ni resacas juveniles. Estos cuentos, que hablan de objetos y hechos cotidianos, pasan a los angeles dimensión de l. a. pesadilla o de los angeles revelación de un modo ordinary e imperceptible. Sorpresa o incomodidad son, en cada texto, un condimento que se agrega al placer indescriptible de su lectura. Sus relatos nos desazonan porque poseen una característica muy rara en l. a. literatura: se nos quedan mirando, como si esperaran algo de nosotros.

Reseñas:

«La verdadera revolución de Cortázar está en sus cuentos. Más discreta pero más profunda y permanente, porque soliviantó a l. a. naturaleza misma de l. a. ficción, a esa entraña indisociable de forma-fondo, medio-fin, arte-técnica que ella se vuelve en los creadores más logrados. En sus cuentos, Cortázar no experimentó: encontró, descubrió, creó algo imperecedero.»
Mario Vargas Llosa

«Cortázar period un escritor como el que yo hubiera querido ser cuando fuera grande.»
Gabriel García Márquez

ENGLISH DESCRIPTION

In those 8 masterpieces there's no room for the smallest signal of stumbling or younger undertones: they're ideal. those tales that talk approximately items and day-by-day happenings, omit to a different size, one among nightmare or revelation. In every one textual content, shock and uneasiness are constituents additional to the indescribable excitement of its examining. those tales may perhaps disenchanted readers as a result of a really infrequent attribute in literature: They stare at us as though watching for whatever in go back. After studying those real classics, our opinion of the realm can't stay the same.

Show description

Quick preview of Bestiario (CONTEMPORANEA) PDF

Similar Short Stories books

Bradbury Stories: 100 of His Most Celebrated Tales

For greater than sixty years, the mind's eye of Ray Bradbury has opened doorways into striking areas, ushering us throughout unexplored territories of the center and brain whereas major us inexorably towards a profound realizing of ourselves and the universe we inhabit. during this landmark quantity, America's preeminent storyteller bargains us 100 treasures from a life of phrases and concepts.

Loot and Other Stories

Along with her attribute brilliance, Nobel Prize winner Nadine Gordimer follows the interior lives of characters faced by way of unexpected conditions. An earthquake deals tragedy and chance within the name tale, exposing either an ocean mattress strewn with treasure and the avarice of the city? s survivors.

Nocturnes: Five Stories of Music and Nightfall (Vintage International)

From the award-winning writer of is still of the Day comes an encouraged series of news, that is as affecting because it is beautiful. With the readability and precision that experience develop into his emblems, Kazuo Ishiguro interlocks 5 brief items of fiction to create a global that resonates with emotion, heartbreak, and humor.

Extra resources for Bestiario (CONTEMPORANEA)

Show sample text content

Carta a una señorita en París Andrée, yo no quería venirme a vivir a su departamento de los angeles calle Suipacha. No tanto por los conejitos, más bien porque me duele ingresar en un orden cerrado, construido ya hasta en las más finas mallas del aire, esas que en su casa preservan l. a. música de l. a. lavanda, el aletear de un cisne con polvos, el juego del violín y l. a. viola en el cuarteto de Rará. Me es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración noticeable de su alma, aquí los libros (de un lado en español, del otro en francés e inglés), allí los almohadones verdes, en este preciso sitio de l. a. mesita el cenicero de cristal que parece el corte de una pompa de jabón, y siempre un body spray, un sonido, un crecer de plantas, una fotografía del amigo muerto, ritual de bandejas con té y tenacillas de azúcar... Ah, querida Andrée, qué difícil oponerse, aun aceptándolo con entera sumisión del propio ser, al orden minucioso que una mujer instaura en su liviana residencia. Cuán culpable tomar una tacita de steel y ponerla al otro extremo de los angeles mesa, ponerla allí simplemente porque uno ha traído sus diccionarios ingleses y es de este lado, al alcance de los angeles mano, donde habrán de estar. Mover esa tacita vale por un terrible rojo inesperado en medio de una modulación de Ozenfant, como si de golpe las cuerdas de todos los contrabajos se rompieran al mismo tiempo con el mismo espantoso chicotazo en el instante más callado de una sinfonía de Mozart. Mover esa tacita altera el juego de relaciones de toda los angeles casa, de cada objeto con otro, de cada momento de su alma con el alma entera de l. a. casa y su habitante lejana. Y yo no puedo acercar los dedos a un libro, ceñir apenas el cono de luz de una lámpara, destapar los angeles caja de música, sin que un sentimiento de ultraje y desafío me pase por los ojos como un bando de gorriones. Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan ordinary, como siempre que no se sabe los angeles verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de los angeles calle Suipacha, elaboramos un easy y satisfactorio plan de mutua conveniencia hasta que septiembre l. a. traiga de nuevo a Buenos Aires y me lance a mí a alguna otra casa donde quizá... Pero no le escribo por eso, esta carta se los angeles envío a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vez porque llueve. Me dusté el jueves pasado, a las cinco de los angeles tarde, entre niebla y hastío. He cerrado tantas maletas en mi vida, me he pasado tantas horas haciendo equipajes que no llevaban a ninguna parte, que el jueves fue un día lleno de sombras y correas, porque cuando yo veo las correas de las valijas es como si viera sombras, elementos de un látigo que me azota indirectamente, de l. a. manera más sutil y más terrible. Pero hice las maletas, avisé a su mucama que vendría a instalarme, y subí en el ascensor. Justo entre el primero y segundo piso despatchedí que iba a vomitar un conejito. Nunca se lo había explicado antes, no crea que por deslealtad, pero naturalmente uno no va a ponerse a explicarle a los angeles gente que de cuando en cuando vomita un conejito.

Download PDF sample

Rated 4.54 of 5 – based on 28 votes